Bigote de chocolate..

Impasible la tarde, no se quiere ir,
tras este cristal de vaho, la calle,
sufriendo el frío desolador que deja
el transeúnte en su marcha ligera.
Chocolate espeso mojando mis labios..
me recreo en ese cristal, como niña,
pintando bigotes en mi cara.
Me gusta reir sóla...
soy de esas que aún pinta corazoncitos
con los dedos, en el cristal.
Niña grande es lo que me refleja este espejo,
me rio de la absurda situación,
aunque el bigote no me lo dejo de retocar.
Todo parece tan solitario en los días grises...
me acompaña sólo el tintinar de mis uñas en el vaso,
muestra mi impaciencia, aunque no sé de qué..
quizá nuevamente quiera que muera el día,
quizá sólo quiera que estas horas pasen, no sé..
Frente a mí un perro al fresco de una terraza,
me mira, no aparta su mirada de mi rostro..
Yo le invito desde esta ventana a tomar chocolate,
pareciese que me entiende...
aunque creo que no.
Sólo es un reflejo en su mente de animal,
viendo una oscura silueta, desde éste imperfecto cristal.
Menuda semana se ha pegado a mis costillas...
me han dolido las cicatrices del mal tiempo,
hoy es un día más,
un día menos para esta cuerda cabeza,
cuya locura siempre ha de disfrazar...



