Alejada de la mano de Dios..
El manto de la noche me arropa,
con soledad, con frio,
el viento enfurecido, me sopla,
se lleva lo que era mio!.
Intento guiarme por una voz,
a lo lejos disminuye, desaparece..
dónde estás ser atroz?,
tú que me suplicas que rece.
No!, ya no! dejé de creer,
no le hayo cuando le busco,
qué me quieres hacer ver?
ya mi corazón es duro, como un pedrusco..
Mé desnudé ante sus ojos,
supliqué su clemencia,
me abandonó, me dejó sólo despojos,
y una razón que se codea con la demencia.
Dime, no te das cuenta de lo que soy?,
te invito a descubrirlo,
agarrate a mi cuerpo, te lo doy,
mi corazón, no, eso no!, no intentes abrirlo.
Verdad o mito?,
dónde está Dios cuando le necesito?.



