Ámame...

Ámame te lo ruego...
aprende a amar sin miedo,
préndete dentro de mí,
peléame para ser feliz,
y encuentra en mis brazos
la paz y el sosiego..
No sueltes mi mano, no te detengas,
aún no me quiero ir,
sigo esperando a que vengas,
mientras una lágrima se esfuerza por no salir...
Si la vida me hubiera enseñado a dirigir,
si la vida me hubiera encaminado hacía un rumbo perfecto,
no estaría aquí, hoy no sería la mitad de lo que soy..
Sin embargo, celebro el nuevo día,
y agradezco a mi Dios me siga permitiendo
un rayo más de vida,
para alcanzar a demostrarte lo que hay detrás de mi agonía..
Ámame tanto como me permita el corazón.....















